Puyo 4 de octubre (fiesta de S. Francisco) hermano de los pobres.
Ecleco. 50,1-3-7
Mt. 11, 25-30 Te doy gracias porque has escondido estas cosas a los sabios del mundo

Queridas hermanas clarisas. Hoy en esta fiesta tan singular de vuestro fundador S. Francisco, nos sentimos contentos de poder celebrarlo este año con los 25 años de consagración de la Hna Clarisa.
Quien no se guarda nada para sí mismo, viviendo la pobreza como Cristo, descubrirá que la mayor riqueza está tenerle a El y darle a los demás, está en saber desprenderse de lo propio para con ello enriquecer a los que nada tienen.
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En el marco de esta fiesta del seráfico Padre S. Francisco de Asís, nos lleva no solo a recordar el tiempo que él vivió, de grandes contrastes de pobres y ricos, de grandes contiendas de guerras y conquistas, sino la vida de radical pobreza evangélica que él abrazó como carisma para sus seguidores, de la castidad y pureza de su mente y corazón que Dios le dió para vivir, de la gracia y ejemplo de obediencia y humildad que el practicó y del espíritu de comunidad fraterna que dia a dia construyó con la simplicidad de su regla, lo que le llevo a formar una familia de hermanos y hermanas, nombre que dió a todo lo creado por Dios. Llegando a ser signo revolucionario que atrajo la mirada de tantos hombres y mujeres que han seguido sus huellas.

En medio de una Iglesia agrietada, que Jesús desde la cruz le manda restaurar, iglesia necesitada de una profunda purificación en aquel tiempo como también ahora. Todos nos sentimos interpelados para escuchar como Francisco,” mi Iglesia necesita repararse”, ¿y quién es su Iglesia? cada uno de nosotros que como piedras vivas formamos su cuerpo, somos su familia, su casa, su Iglesia y necesitamos ser restaurados.

Nos podemos preguntar ¿dónde está el secreto de la atracción de S. Francisco, de su éxito y de su popularidad, que se extendió como polvora regada en su contorno y después por el mundo entero? siendo su orden una de las que dio los primeros misioneros que llegaron a este continente de la esperanza y se extendieron por el mundo.

Creo que todo el valor que tienen las cosas que los humanos podamos hacer, nace del amor. Francisco con su enamoramiento de ese Cristo crucificado que muere por amor desnudo y desprendido, es lo que atrae, es símbolo de la mayor pobreza humana, dando la vida por salvar a un mundo vacio de amor y lleno de ambición y vanagloria. El amor de Cristo llenó su corazón y sigue llenando el de tantas almas consagradas, que desafían el pasar del tiempo, tempestades y borrascas permaneciendo firmes con la fidelidad como la de la Hna Clarisa que hoy festeja sus 25 años de consagración en el carisma de S. Francisco y Sta. Clara.

“Doy gracias al Señor de todo corazón” como hemos orado en el salmo. Queremos agradecer a Dios por la fidelidad de la Hna Clarisa y por que sabemos que esa fidelidad, la ha sostenido el Señor con su gracia que da a los que en El confían, aquellos que entregan todo su amor sin reservas a Dios y es como diría S. Francisco “El es mi amor, mi Señor y mi todo.” Y siente la falta de amor de un mundo que se olvida de su creador, como diría Francisco con dolor “el amor no es amado” Porque Dios nos ama y nos llama, y nos da su amor esperando que también como en un desposorio espiritual nos entreguemos con nuestro amor y correspondamos a su amor infinito.

25 años de vida consagrada Hna Clarisa de S. Francisco, con semejante apellido, te recordará buscar cada dia la identificación con sus virtudes, celebrar estas Bodas de Plata con semejante esposo como Cristo, es celebrar la vida de una entrega llena de amor sacrificado, pero que da una alegría y felicidad interior que nadie puede dar, es dejar huella y hacer camino, por ello la felicitamos por su perseverancia y fidelidad a través del tiempo. Nuestros cálculos en el tiempo son efímeros y pasan, para Dios todo queda plasmado en su libro de la vida y la eternidad.

Queremos volver a escuchar en nuestro corazón ante un si generoso que hace 25 años se dió al Señor, hágase en mi según tu palabra, como la Virgen María con un corazón puro y cuerpo casto como nos dice S. Francisco. Escuchamos las palabras del evangelio “Te doy gracias porque has escondido estas cosas a los sabios de este mundo y se las has revelado a la gente sencilla.” Jesús nos dice que el Padre Dios siempre prefirió a los humildes y sencillos como fue él y Francisco que con tanta perfección le imitó, para descubrir los misterios insondables de su amor.
Dios se revela al que se hace pequeño y el último, sirviendo a sus hermanos mas pobres, asi le parece bien a Dios. Aprendamos los criterios de Dios y desechemos los criterios del mundo que nos aleja del verdadero camino de conversión. Acudimos a el trayendo nuestro cansancio, nuestros agobios y preocupaciones, hallando el alivio en su corazón. Agradeciendo donde nos ha puesto, en esta selva su gran mansión, que cautiva con su exuberante naturaleza que crece todos días con la hermana lluvia y el hermano sol. Gracias Señor por tu belleza en la naturaleza que podemos contemplar y por tu amor para con nuestra hermana Clarisa a la que has bendecido e iluminado en estos 25 años de consagración.
Hna Clarisa de S. Francisco Dios te ha pedido en esta nueva etapa de tu vida una nueva misión, al guiar y dirigir esta comunidad contemplativa clarisa, que para nuestra Iglesia del Vicariato de Puyo es como llama que arde sin apagarse en su oración y trabajo para que este pueblo sea cada día mas misionero y nunca se aleje de Dios. Que Nuestra Señora del Rosario cuyo nombre lleva este monasterio os proteja y cobije con su manto, ella como madre os enseñe también a tener un corazón materno como ella para tu comunidad, y que S. Francisco os enseñe a vivir el espíritu de pobreza y simplicidad en vuestra comunidad como hermanas clarisas fieles discípulas de vuestro padre seráfico S. Francisco. Viviendo una fraternidad que con tanta insistencia pedía Francisco a sus hermanos, donde como dice Jesus el divino maestro. Aprendamos todos a ser mansos humildes de corazón para encontrar en El nuestro descanso.
R.Cob
Ecleco. 50,1-3-7
Mt. 11, 25-30 Te doy gracias porque has escondido estas cosas a los sabios del mundo
Queridas hermanas clarisas. Hoy en esta fiesta tan singular de vuestro fundador S. Francisco, nos sentimos contentos de poder celebrarlo este año con los 25 años de consagración de la Hna Clarisa.
Quien no se guarda nada para sí mismo, viviendo la pobreza como Cristo, descubrirá que la mayor riqueza está tenerle a El y darle a los demás, está en saber desprenderse de lo propio para con ello enriquecer a los que nada tienen.
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En el marco de esta fiesta del seráfico Padre S. Francisco de Asís, nos lleva no solo a recordar el tiempo que él vivió, de grandes contrastes de pobres y ricos, de grandes contiendas de guerras y conquistas, sino la vida de radical pobreza evangélica que él abrazó como carisma para sus seguidores, de la castidad y pureza de su mente y corazón que Dios le dió para vivir, de la gracia y ejemplo de obediencia y humildad que el practicó y del espíritu de comunidad fraterna que dia a dia construyó con la simplicidad de su regla, lo que le llevo a formar una familia de hermanos y hermanas, nombre que dió a todo lo creado por Dios. Llegando a ser signo revolucionario que atrajo la mirada de tantos hombres y mujeres que han seguido sus huellas.
En medio de una Iglesia agrietada, que Jesús desde la cruz le manda restaurar, iglesia necesitada de una profunda purificación en aquel tiempo como también ahora. Todos nos sentimos interpelados para escuchar como Francisco,” mi Iglesia necesita repararse”, ¿y quién es su Iglesia? cada uno de nosotros que como piedras vivas formamos su cuerpo, somos su familia, su casa, su Iglesia y necesitamos ser restaurados.
Nos podemos preguntar ¿dónde está el secreto de la atracción de S. Francisco, de su éxito y de su popularidad, que se extendió como polvora regada en su contorno y después por el mundo entero? siendo su orden una de las que dio los primeros misioneros que llegaron a este continente de la esperanza y se extendieron por el mundo.
Creo que todo el valor que tienen las cosas que los humanos podamos hacer, nace del amor. Francisco con su enamoramiento de ese Cristo crucificado que muere por amor desnudo y desprendido, es lo que atrae, es símbolo de la mayor pobreza humana, dando la vida por salvar a un mundo vacio de amor y lleno de ambición y vanagloria. El amor de Cristo llenó su corazón y sigue llenando el de tantas almas consagradas, que desafían el pasar del tiempo, tempestades y borrascas permaneciendo firmes con la fidelidad como la de la Hna Clarisa que hoy festeja sus 25 años de consagración en el carisma de S. Francisco y Sta. Clara.
“Doy gracias al Señor de todo corazón” como hemos orado en el salmo. Queremos agradecer a Dios por la fidelidad de la Hna Clarisa y por que sabemos que esa fidelidad, la ha sostenido el Señor con su gracia que da a los que en El confían, aquellos que entregan todo su amor sin reservas a Dios y es como diría S. Francisco “El es mi amor, mi Señor y mi todo.” Y siente la falta de amor de un mundo que se olvida de su creador, como diría Francisco con dolor “el amor no es amado” Porque Dios nos ama y nos llama, y nos da su amor esperando que también como en un desposorio espiritual nos entreguemos con nuestro amor y correspondamos a su amor infinito.
25 años de vida consagrada Hna Clarisa de S. Francisco, con semejante apellido, te recordará buscar cada dia la identificación con sus virtudes, celebrar estas Bodas de Plata con semejante esposo como Cristo, es celebrar la vida de una entrega llena de amor sacrificado, pero que da una alegría y felicidad interior que nadie puede dar, es dejar huella y hacer camino, por ello la felicitamos por su perseverancia y fidelidad a través del tiempo. Nuestros cálculos en el tiempo son efímeros y pasan, para Dios todo queda plasmado en su libro de la vida y la eternidad.
Queremos volver a escuchar en nuestro corazón ante un si generoso que hace 25 años se dió al Señor, hágase en mi según tu palabra, como la Virgen María con un corazón puro y cuerpo casto como nos dice S. Francisco. Escuchamos las palabras del evangelio “Te doy gracias porque has escondido estas cosas a los sabios de este mundo y se las has revelado a la gente sencilla.” Jesús nos dice que el Padre Dios siempre prefirió a los humildes y sencillos como fue él y Francisco que con tanta perfección le imitó, para descubrir los misterios insondables de su amor.
Dios se revela al que se hace pequeño y el último, sirviendo a sus hermanos mas pobres, asi le parece bien a Dios. Aprendamos los criterios de Dios y desechemos los criterios del mundo que nos aleja del verdadero camino de conversión. Acudimos a el trayendo nuestro cansancio, nuestros agobios y preocupaciones, hallando el alivio en su corazón. Agradeciendo donde nos ha puesto, en esta selva su gran mansión, que cautiva con su exuberante naturaleza que crece todos días con la hermana lluvia y el hermano sol. Gracias Señor por tu belleza en la naturaleza que podemos contemplar y por tu amor para con nuestra hermana Clarisa a la que has bendecido e iluminado en estos 25 años de consagración.
Hna Clarisa de S. Francisco Dios te ha pedido en esta nueva etapa de tu vida una nueva misión, al guiar y dirigir esta comunidad contemplativa clarisa, que para nuestra Iglesia del Vicariato de Puyo es como llama que arde sin apagarse en su oración y trabajo para que este pueblo sea cada día mas misionero y nunca se aleje de Dios. Que Nuestra Señora del Rosario cuyo nombre lleva este monasterio os proteja y cobije con su manto, ella como madre os enseñe también a tener un corazón materno como ella para tu comunidad, y que S. Francisco os enseñe a vivir el espíritu de pobreza y simplicidad en vuestra comunidad como hermanas clarisas fieles discípulas de vuestro padre seráfico S. Francisco. Viviendo una fraternidad que con tanta insistencia pedía Francisco a sus hermanos, donde como dice Jesus el divino maestro. Aprendamos todos a ser mansos humildes de corazón para encontrar en El nuestro descanso.
R.Cob
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